Relación lluvia – felicidad

Si todavía puedo mojarme bajo la lluvia sin que me importe tal hecho, reírme de ver la gente correr y de verme correr, reírme luego de pescar feroz susto a partir de los atronadores ruidos de una tormenta, si todavía puedo eso y además captar un momento feliz sola y mi alma, es que no lo estoy haciendo tan mal.