Lunes 4 – Roque Saenz Peña – Pampa del Indio

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Lunes 4. Salimos de paseo por la ciudad con Sebas y Emilio, un poco de tiempo libre viene bien. Caminamos unas 12 cuadras para llegar a las vías. Allí, el Museo Histórico de la Ciudad. Lo encontramos abierto y entramos. Básicamente el Museo se divide en dos. Por un lado, la parte de fauna, con sus fósiles y sus taxidermias. Entre todo eso, representaciones de las culturas indígenas. Por otro lado, en la sala contigua, la parte que tiene que ver con la ocupación criolla o inmigrante hasta nuestros días.

Esa diferencia siempre me golpea. Los indígenas con los fósiles, y las comunidades criollas en la parte “histórica” del lugar.

Gran parte del museo tiene que ver con elementos cotidianos de todos los tiempos, hasta los 80.

Caminamos un poco por las vías, llegamos a la estación. Pienso en un próximo “ra’anga” que tenga que ver con trenes.

Cuando volvemos las camionetas ya están afuera. Las cargamos de nuestras cosas, las mías siguen en la camioneta de René, con mis compañeros Santi y Andrea, pero yo empiezo hoy a rotar de móvil.

Subo en la camioneta doble cabina, la que tiene caja. Allí se trasladan  todas las cosas que llevamos a parte de nuestras mochilas.

La conduce Roberto y en ella van Dani y Andrés. La conversación fluye entre los tres. Andrés, el que más preocupado estaba sobre su proyecto va contándome sus impresiones, las diferencias entre sus ideas antes de pisar el territorio y luego de haberlo hecho. Creo que va a salir algo lindo de su cartografía sonora. Ajustamos datos técnicos ya pensando en el montaje. Tiene una sonrisa franca, se le nota entusiasmado y contento.

Andrés Juste, viajero español, ya conocedor del tereré

Andrés Juste, viajero español, ya conocedor del tereré

Con Dani hablamos no solo del proyecto en cuanto contenido sino también de cuestiones técnicas. Las medidas de la instalación, me cuenta del software, me aclara cuestiones específicas que van más allá de mis conocimientos. Tiene otros dos proyectos, uno de ellos en particular me interesa. Creo que si se logra hacer puede ser muy interesante. Aporto también algunas ideas para su desarrollo. Todavía no lo contaré.

La llegada a Pampa del Indio coincide con la hora de almuerzo. Nos acomodamos, comemos unas milanesas –que serán una constante en esta parte del viaje.

Cerca de Pampa, está Pampa Grande. Allí visitamos a una asociación llamada Madres Cuidadoras. Nos acompaña Edgardo Alvarez del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), el Chino.

Estas mujeres, en la asociación se reúnen a trabajar en costura, pero además recopilan relatos y han realizado una suerte de mapeo de lugares que han señalizado y que son lugares importantes para su cultura. Lo terrible fue que cuando señalizaron esos lugares, las autoridades lo hicieron mal. Pareciera a propósito.

Esto fue en el marco del proyecto Reconexión de Saberes en el Delta del Bermejo que tiene por objetivo la reparación de Derechos.

De repente todos vemos unos muñecos de trapo. Si en la cerámica qom no veo una línea expresiva propia, en estos muñecos sí. Me parece que estos muñecos guardan la expresión intacta, pero en trapo. Ese material residual sacado de circulación y convertido en juguete, en decoración.

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Hablan varias de ellas, Juana Silvestre, la que nos relata la historia de las Madres, de repente, como si nada, enuncia una frase devastadora: “El desmonte mata los animales, de ellos solo nos queda el nombre”. Explota la frase en mi cara.

Y pasan estas cosas en el viaje. Que luego de escuchar algo así, uno no se puede detener a pensar o acariciar esas palabras. Y uno quisiera, tanto quisiera.

Grandes silencios ocurren. Yo los tomo, y miro. Aprendo de esos silencios como de esas palabras.

Subimos de nuevo a los vehículos y enfilamos a la casa de Mariano Balbuena, indígena qom y portavoz de su comunidad. Grupo Eurnekian.

El relato es asfixiante. A lado, la propiedad del Grupo Eurnekian, que hace un par de años que ya no les fumigan encima debido a un recurso de amparo que ganaron. La tierra yerma, después, y la muerte de la gran mayoría de sus animales, que ahora, de a poco, se está recuperando.

“Yo quiero contarles esta historia”, y es que la tiene que contar, todas las veces que haga falta.

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