Para Angela (Mamama)

20160229_084944-01

Decía mi madre que Mamama había nacido un 29 de febrero. Cuando era niña eso quería decir que cumplía años cada cuatro. Luego me di cuenta de que tocaba llamarle a felicitar ya el día 28 (por lo cual, como todo el mundo, cumplía años siempre).

Mamama era un poco mayor que Chichito, mi abuelo. Entonces, ella escondía el hecho de que había nacido un 29, cosa que no pudieran calcular su año de nacimiento.

Mamama hacía el mejor dulce de mamón que haya probado jamás. Nos mimaba silenciosamente. De niña, los sábados de mañana sucedían en la casa de la calle Chile. Atrás, debajo del jazmín magno (de esos que tienen flores rosadas con centro amarillo), pasaba horas munida de un plato enlozado con harina y una cuchara: la harina era mezclada con tierra, una y otra vez. Según yo, cocinaba. La flor del fondo del plato se veía o no de acuerdo a la masa, que iba de un costado a otro.

Ese olor a zaguán, el sonido de zaguán que hacía eco y el de las oficinas de al lado, la radio encendida, la bañera con patitas; todo eso y pies con sandalias pisando baldosas ajedrezadas. Allí ella, sentada, en el corredor, tejiendo o haciendo crucigramas con el Larousse al lado, ella, silenciosa.

Heredé, lo confieso, el gusto por los crucigramas. Ella había hecho hasta el sexto grado y yo jamás puedo lograr terminarlos por entero.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s