Geología del arte

Lia Colombino

A nivel local, solemos hablar de curaduría. Se ha instalado el rol del curador y su práctica, pero hemos problematizado poco el término. ¿Nos hemos detenido realmente en él? ¿Qué nos dice? ¿Qué otras aproximaciones arroja?

Este texto fue escrito para una exposición de la Galería Fábrica, cuyo actuar intenta imponer una práctica curatorial,a partir de allí me permito las siguientes aproximaciones.

Curatela

En el Derecho Romano la palabra “curador” viene de una figura legal: la curatela. Esta figura del Derecho resultaría de una imposibilidad: la del autogobierno de la persona. Cuando esta persona no puede gobernarse a sí misma, o lo puede hacer pero a medias, se establece la figura del tutor que asume la representación legal de la persona, además de la administración de sus bienes. La del curador, es una figura distinta a la del tutor ya que tendría la función de “complemento”, no sería la de representar sino la de asistir. No estaría, entonces, sustituyendo a la persona sino actuando solamente cuando las circunstancias lo requieran. El curador, entonces, es aquella persona que ejerce la curatela para asistir a otra. Se lo denominaba “curador de fallas” – en algunas leyes todavía está la figura-.

Falla

La Geología constituye el estudio de la estructura interna de la Tierra, su composición y aquellos procesos que hicieron que la misma se modificara a lo largo del tiempo.

La falla, para la Geología, supone una discontinuidad en la corteza terrestre debido a la fractura de rocas. Estas fracturas son producto de movimientos tectónicos. Las placas tectónicas se desplazan y al hacerlo, interaccionan entre ellas provocando modificaciones en la estructura de la corteza.

El arte, su desgobierno

Suponemos que el arte desordena todo lo que la cultura intenta gobernar. La cultura es el hábito, las reglas de convivencia, el contrato social, comprende modos de concebir el mundo y modos de actuar en él.

El arte, sin embargo, es excepción, al decir de Godard. Si la cultura intenta poner un orden, el arte suele querer cambiarlo. No hay gobierno en el arte más que su manía por desdecirse, por discontinuarse, por fracturar aquello que hemos construido como las reglas del mundo. Y el arte produce todo el tiempo esa diferencia en la manera de concebir el mundo, esto es: produce falla.

El que produce arte en urgencia crea la falla en ese desplazamiento que supone. La falla no avisa, pone en escena el riesgo.

La falla crea, además, una rasgadura. Algo que no era accesible, lo es. Algo que era accesible, no lo es.

El arte como falla, sería pensar en él como riesgo, como opacidad, como acontecer, urgencia, emergencia, tal vez como mostrando el “error”, siendo “error”.

Sería como lo que ocurre en la película Matrix, de los hermanos Wachowski. Aparece un gato, pero algo se desacomoda, hay un movimiento extraño. Alguien se percata de ello y explica: es una falla en la matriz, pequeño desgobierno que se abre a la diferencia.

El curador de arte, ese complemento

Si la función del curador es la de asistir en ese desgobierno, ¿se intentaría entonces administrar la falla?

Pero la falla nunca podría ser administrada, porque como hemos dicho, no avisa. El curador entonces, debería asistir la falla, cautelar el riesgo y el devenir rasgadura de la misma falla.

Detener sus procesos de clausura, su a veces irremediable destino de convertirse en regla. Resguardar para la falla su condición de excepción.

La curaduría entonces, cuidaría con celo ese territorio, el del arte. Que no se cierre ni cierre, que sí, que nos lleve a lugares insospechados y riesgosos, que nos haga caminar allí donde no hay suelo seguro. Allí donde haya sombra, donde haya opacidad, allí el curador abrazando la posibilidad de un temblor.

CARNE – Texto de exposición

El presente texto fue realizado para la presentación de la muestra CARNE con curaduría de Osvaldo Salerno en la Sala Olga Blinder del CAV/Museo del Barro. Año 2010.

CARNE

Lia Colombino

Fotografía: Fernando Allen

La carne contra la carne produce un perfume, pero el roce de las palabras no engendra sino sufrimiento y división.

Anais Nin

(…)La obscena frasecita de Posidonio sobre el frote de dos parcelas de carne no define el fenómeno del amor, así como la cuerda rozada por el dedo no explica el milagro infinito de los sonidos. Esa frase no insulta a la voluptuosidad sino a la carne misma, ese instrumento de músculos, sangre y epidermis, esa nube roja cuyo relámpago es el alma.

Marguerite Yourcenar en Memorias de Adriano

Afiche de Carne (Argentina, 1968)

Delicia, la obrera de frigorífico que interpreta Isabel Sarli en el bizarrísimo filme Carne (Argentina, 1968), escucha a su violador en el momento exacto del estupro: “Esto es lo que quiero… carne sobre carne”. La violación ocurre en el lugar de trabajo. Sarli: carne, sobre carne: res.

La palabra, carne, va asociada siempre a algo pasional o por lo menos voluptuoso, siempre violento. Comer carne, tocar carne, la carnación, la carnalidad, la encarnación, las carnestolendas, ser carne, mostrar carnes, abstenerse  de ellas, también. ¿Qué es lo que nos salva de nuestra propia carnalidad?

La piel, vestidura e investidura de la carne, de lo informe y lo impreciso, viene a envolvernos y a contenernos de la violencia de la carne. Este contenedor se cubre de nuevo para entrar en el mundo, para el mundo pundonoroso en el cual vivimos. El vestido, en nuestra cultura, ya no implica solamente protección y eso lo sabemos bien quienes llevamos a la práctica ese ritual de todos los días: elegir aquello que nos cubrirá y, a la vez, mostrará lo que esperamos que se sepa de nosotros mismos.

El arte encontró en la piel, y por su exposición y a través de lo que cubre, también en la carne, una obsesión desde casi siempre. En esa exposición de la piel del modelo por el artista, de su carne, radica un acto violento. Una violación, un desacomodo, una apertura hacia un otro orden.

Foto: Fernando Allen

Tacto, la intensidad del roce

¿Cuál es la línea que separa la caricia del golpe? Una facultad, la del tacto, que a veces apenas percibimos, cuyo órgano, la piel –el órgano más extenso- es el depositario de aquello que según intensidad e intensión es caricia o golpe.

¿Qué es lo que determina la intensión y la intensidad?

¿Dónde está el límite entre el roce y el maltrato? ¿Qué caricia no intenta desentrañar algo? Desentrañar, en su dual sentido ya –el literal y el metafórico-, el de arrancar las entrañas de algo y el de penetrar en lo más profundo de una materia.

Foto: Fernando Allen

“(…) los pintores corren el riesgo de desollar la carne de su ‘modelo’”[1], dice Didi-Huberman, y no está lejos de la literalidad. Desollar, sacar el cuero, despellejar, desvestir el cuerpo de su más profunda piel[2]. Luego, exponerlo a la mirada que vuelve a tratar de desentrañar algo, esta vez no sólo del modelo, también de la representación de la carne, de la piel, del cuerpo; también del artista.

Foto: Fernando Allen

De alguna manera, el cuerpo del artista entra al ruedo de este juego de desentrañamientos. A través del cuerpo que su obra (re)presenta, el artista pone su propio cuerpo para que continúe el violento juego que empezara.

Jugar con el propio cuerpo, en el cuerpo del otro, bajo la mirada atenta de otros más. Una mirada que, según intensión o intensidad, busca ser caricia o corte, golpe, objeto de mirada o violación.



[1] Georges Didi-Huberman, La pintura encarnada, Pre-texto, Universidad Politécnica de Valencia, Valencia. 2007, pág. 29.

[2] Julio Cortázar, “Tu más profunda piel” en Último Round, Siglo Veintiuno Editores, Buenos Aires, 1969, pág. 93-96.

Inventando el Lugar – Fortaleza, Brasil

Inventando o Lugar

O Centro Cultural Banco do Nordeste-Fortaleza (rua Floriano Peixoto, 941 – Centro – fone: (85) 3464.3108) realizará, no âmbito do V BNB Agosto da Arte, o “Encontro Sul-Americano – Inventando o Lugar”, que pretende reunir agentes formadores e articuladores de cenas artísticas em países da América do Sul, no formato de mesas-redondas, workshops e intervenções.

Com o objetivo de apresentar e discutir o panorama das artes visuais na contemporaneidade, o encontro tem como base a ideia de mobilidade, deslocamento e intercâmbio entre países deste continente focando em iniciativas, projetos e obras que estimulem ou problematizem a questão. Como consequência, as conversas pretendem discutir as realidades políticas e sociais de cada país representado através de suas respectivas dinâmicas de circulação internas e externas.

Com curadoria de Beatriz Lemos (RJ) e Yuri Firmeza (CE/SP), o encontro, no período de 10 a 13 deste mês (quarta-feira a sábado da próxima semana), reunirá críticos, curadores, artistas visuais e pesquisadores que estarão envolvidos – em sua maioria – em mais de uma atividade proposta para o evento, reconhecendo, assim, as diferentes atuações desses profissionais.

Do encontro participarão nomes como: Paulina Varas (Chile), Maria Fernanda Cartagena (Equador), Lia Colombino (Paraguai), Rodrigo Quijano (Peru), Esteban Alvarez (Argentina), Maria Isabel Rueda (Colômbia), Elisita Balbontin (Chile) e Makaroni (Chile), além de Davi da Paz (Ceará), Wallace Masuko (São Paulo), Francisca Caporalli (Minas Gerais), Solon Ribeiro (Ceará), Newton Goto (Paraná), Pablo Assumpção (Ceará), Clarissa Diniz (Pernambuco), Enrico Rocha (Ceará), Giseli Vasconcellos (Pará) e Uirá dos Reis (Ceará).

Conheça a seguir programação do Encontro:

Dia 10, quarta-feira
18h às 21h – Dinâmicas para mobilidade
Pensar e pontuar estratégias de mobilidade na arte a partir de uma proliferação de programas de residência na América do Sul. Em que momento esses programas se consolidam e passam a legitimar artistas e críticos? Quais são seus paradoxos, diferenças e impactos no sistema de arte?

Mediação: Davi da Paz (Fortaleza)

Palestrantes: Paulina Varas / CRAC (Valparaíso, Chile), Wallace Masuko (São Paulo), Francisca Caporalli / JACA (Belo Horizonte)

Dia 11, quinta-feira
14h às 17h – Arquivo e memória do presente
Que atitudes operar para que se ative a potência da memória no presente em detrimento de mero arquivo nostálgico? A circulação de conhecimento que potencializa um (re)conhecimento entre mundos.

Mediação: Solon Ribeiro (Fortaleza)

Palestrantes: Maria Fernanda Cartagena (Quito, Equador), Lia Colombino (Assunção, Paraguai), Newton Goto (Curitiba, PR)

18h às 21h – Produção crítica e deslocamento
Pensar é pensar em rede? Qual a importância crítica em acompanhar este movimento de intercâmbios em contexto sul-americano? A crítica/curadoria e o contexto cultural.

Mediação: Pablo Assumpção (Fortaleza)

Palestrantes: Rodrigo Quijano (Lima, Peru), Esteban Alvarez (Buenos Aires, Argentina), Clarissa Diniz (Recife)

Dia 12, sexta-feira
18h às 21h – Arte, especificidade e globalização
Local/global. Híbridos. Clausura. Identidade. Representação. Fluxo. Antropofagia. Em que regime de produção os artistas se inserem ao transitarem incessantemente entre lugares? Como e o que produzem nos lugares por onde passam? Deixam resquícios?

Mediação: Enrico Rocha (Fortaleza)

Palestrantes: Maria Isabel Rueda (Bogotá, Colômbia), Elisita Balbontin (Santiago, Chile), Giseli Vasconcellos (Belém, PA)

Lançamentos de Publicações e websites como iniciativas de intercâmbio
Dia 12, sexta-feira, às 22h

Local: Salão das Ilusões (Rua Coronel Ferraz, 80 – Centro)

Exposição/difusão de publicações independentes. Canal de intercâmbios e circulação de trabalhos entre diferentes países.

Apresentações/performances

Dia 13, sábado, às 20h
Local: Alpendre (Rua José Avelino, 495 – Praia de Iracema)
Com: Makaroni (Chile) e Uirá dos Reis (CE)

Fuente: Banco do Nordeste